miércoles, 23 de mayo de 2007

LA EMERGENCIA DE LO DIGITAL EN UNIVALLE (El Colectivo la Silla Vacía)

El día de ayer tuve la oportunidad de asistir al lanzamiento de la página web del colectivo de trabajo "LA SILLA VACÍA" de la Universidad del Valle en Cali y varias cosas puedo destacar como importantes.

La primera es que se trata de un colectivo de trabajo conformado por estudiantes y autogestionado por estudiantes, cosa que va en concordancia con uno de los planteamientos que se hace para el siglo XXI: éste será un siglo en el cual aprenderemos con los jóvenes pero también de los jóvenes.

Tal parece que las nuevas generaciones encuentran en lo digital su medio natural, ya que crea en la gente joven un deseo, una satisfacción por hacer cosas, por innovar cosas, por expresar y llamar a otros a que también se expresen. Pero no es un llamado desde la autoridad, desde la obligación. Es un llamado desde el deseo de encontrarse con otros, de poner en común con otros, de comunicarse, de juntarse y conocerse, así sea virtualmente

Destaco además que es una propuesta no desde lo institucional pero tampoco es anarquistas o vandálica, aun cuando debo confesar que cuando escuché por primera vez el nombre de "LA SILLA VACÍA" vinieron a mi mente asociaciones de ideas anti-institucionales y contra-institucionales. Pero en este caso, como bien lo explicaron sus integrantes, 9 estudiantes de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle, se trata de un metáfora que por el contrario quiere invitar a otros a participar, a ocupar una silla que está vacía, una silla que espera por alguien con ganas de aprender y hacer.

Es entonces una propuesta de trabajo, de iniciarse en el trabajo digital, en el diseño digital, en la comunicación digital, en el periodismo digital. En ese sentido es una propuesta alternativa, creativa para nuestro medio, que toma en consideración que con respecto a las llamadas nuevas tecnologías o tecnologías digitales la mejor forma de aprender es haciendo.

Hay algo en estas tecnologías que es la facilidad para impulsar el aprendizaje colaborativo, el trabajo cooperativo. Creo que en ese sentido fue acertada la presentación que hizo el grupo, al mostrarse como un colectivo abierto, abierto a la vinculación, a la participación de otros, pero también abierto a las sugerencias e incluso a las críticas, habida cuenta que proponer, mostrar, exponer, es exponerse.

Es bienvenida esta iniciativa de los estudiantes, pero también creo que deben ser conscientes de la responsabilidad que implica construir credibilidad, hacer cosas de calidad, crear un público, formar y conformar un equipo de trabajo y por sobre todo tener mucha constancia y dedicación. No hay que olvidar que lo digital también tiene la magia de lo efímero, de lo siempre cambiante, de lo novedoso y pasajero. La clave para realizar un trabajo voluntario a largo plazo en Internet se encuentra en el funcionamiento de la red, el trabajo distribuido entre muchos nodos que se conectan, desconectan e interconectan; así que es de gran importancia sumar energías, crear sinergias y distribuir el trabajo, para que no esté concentrado en unas pocas manos, sino en lo posible en muchas manos, en muchos lugares. Recuerdo ahora las palabras de la profesora Elina Dabas, quien lleva años estudiando y trabajando con redes sociales, fruto de su experiencia dice que no se puede esperar una participación con "cuotas fijas", sino que cada cual da lo quiere, lo que puede y cuando quiere y puede.

Así pues al iniciar esta tarea es conveniente estar al tanto de las oportunidades pero también de los riesgos para no sufrir frustraciones o desilusiones. En cualquier caso, son ya pioneros, están haciendo historia y eso bien vale la pena.

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